Por salud y por consumo responsable se recomienda tomar productos frescos y de temporada. Además de que sean de nuestra zona para evitar transportes, al final el precio que pagamos por los alimentos es para la gasolina/gasoil de los camiones no para el productor y recolector. Así que he encontrado este calendario de frutas y verduras de la OCU, donde además marcan cuando se trata de productos de exportación.
Soy intolerante, pero que nadie se asuste con mi afirmación. Soy intolerante – que todo hay que explicarlo – a la lactosa, la yema de huevo y el ajo. Seguramente lo sea algo más porque aún eliminando estos tres elementos de mi dieta la mitad de las digestiones son complicadas – por decirlo de alguna manera.
Lo peor de ser intolerante alimentario es comer fuera de casa. Porque el que un plato no lleve entre sus ingredientes huevo o un producto lácteo no quiere decir que no esa el componente de uno de los principales, y como no es cuestión de entrar a mirar todo lo que tiene el cocinero por allí, pues al final es demasiado fácil acabar comiendo algo que no deberías. Además el ajo no es algo que se ponga entre los ingredientes. Y sobre todo que no todas las cartas llevan lista de ingredientes, algo que desde aquí reivindico, además de que deberían indicar si contiene alimentos que producen alergías como lo hacen los productos envasados.
Así que el mes que pasé felizmente por tierras gallegas me dejó el estómago del revés y tardé casi un mes en que se recuperara.
Los niveles de intolerancia además van y vienen. Con la lactosa he tenido tiempos en los que he podido tomar medio vaso de leche por la mañana tranquilamente y todos sus derivados. Sin embargo ahora he tenido que suprimir todo lo que contenga lactosa de forma radical. De hecho, aunque esta mañana tomé medio vaso de leche sin lactosa y una tostada con margarina (sin huevo), mermelada y el protector de estómago a las 9.15h, ahora a las 12.40h todavía estoy con el estómago pesado, ligero dolor y nauseas por no poder digerirlo.
Y después de celebrar ayer la revolución de gritar que podemos cambiar el mundo, hoy toca empezar a trabajar en ello. Y para eso debemos primero conocer el estado del mundo, y nuestro mundo no acaba en Sol, ni en Wall Street. Hay una frase que tengo grabada y que creo que es importante tenerla presente:
Piensa en global, Actual en local.
Hoy he desayunado viendo la situación insostenible que sigue matando a personas de hambre en el Cuerno de África. Aquí la crisis tiene consecuencias y no les quito importancia, pero no querer mirar para no ver como hay muchas personas muriendo de hambre día a día entre otras razones por el descontrol de precios que hemos creado por la especulación es irresponsable. Y creer que como ciudadano no puedes hacer nada es irresponsable – cómodo, vale, pero falso-.
En tu compra diaria, en tu forma de moverte, de invertir tu tiempo, energía y recursos como ciudadano activo está la primera clave. Se puede diferenciar entre en ciudadano activo y el pasivo. A mi modo de ver – no lo he consultado con la RAE – el ciudadano pasivo no se plantea las consecuencias de sus actos, se deja llevar por la “sociedad de consumo” y por los caminos que nos marcan los políticos. El cambiar y ser un ciudadano activo está a tu alcance, se trata de ser crítico contigo mismo y tus acciones. Se trata de un cambio en ti. No voy a dar lecciones a nadie, por que a mi me queda mucho camino por andar para ser la ciudadana responsable con que sueño ser. Nadie ha dicho que este sea un camino fácil, pero el otro es el que nos lleva a una situación más difícil todavía a todos, aquí entra lo de global.
Decir que los gobiernos son los que tienen que arreglar las cosas, también es irresponsable. Si ellos tienen el poder, pero por que nosotros se lo hemos dado. Y ellos son un reflejo de lo que votamos y hacemos. No puedes pedirle al Ayuntamiento de tu localidad que realice una compra de comercio justo si tu nunca la has realizado. Si ellos ven que la sociedad se preocupa por ello nos seguirán, es triste pero real en estos asuntos, van por detrás de nosotros. Si quieres que algo cambie, empieza por cambiar lo que esté en tu mano, sin dejar de hacer ver al resto de la sociedad que hay otros caminos posibles.
Os animo a ir dando pequeños pasos, pero importantes, en eso de la ciudadanía activa. Se puede empezar por pedir una democracia real aquí, y continuar con una compra más responsable. En Canal Solidario pueden darte algunas ideas y pautas para ello. Y lo siguiente, el pataleo responsable, visibiliza esas realidades que no salen en portada. Desde Actuable estás a un clic de decir lo que piensas y presionar a políticos y otros organismos a que actúen. Y ahora haz que más se muevan contigo, desde ONGAWA hemos puesto en marcha ONGAWA en Movimiento para llevar a los ciudadanos acciones de sensibilización con las que ampliar la realidad del mundo, las consecuencias y cómo cada uno de nosotros podemos cambiarlo.
Os dejo con el reportaje de Informe Semanal sobre esta crisis para que comience la reflexión.
Ánimo. ¡¡¡REBÉLATE!!!
PD: Hoy es el día mundial de la Alimentación, y desde la iniciativa Blog Action Day se quiere hacer una reflexión sobre ella.
O cómo ser interino de educación y no perder la salud mental en el intento.
- Si vas a pasar menos de 3 semanas en el centro… no te preocupes mucho por aprenderte todos los nombres, luego te dará más pena cuando te vayas.
- Tus alumnos esperarán que seas un clon de la profesora que sustituyes, si tienes oportunidad de hablar con ella preguntale sobre su metodología de clase.
- Preparate material-comodín. Se trata de materiales didácticos que utilizar cuando no sepas que hacer. Por ejemplo:
- Repaso de temas básicos de la asignatura. Yo por ejemplo lo tengo sobre electricidad.
- Crucigramas con conceptos básicos. Así para cuando terminas la clase y te quedas sin saber que hacer esos 10 minutos.
- Laberintos y otros juegos así, con la justificación de que hay que ejercitar la mente. Os aseguro que el más gamberro se queda pegado el boli y papel.
- Cuida tu alimentación. Al menos yo lo primero que descuido cuando ando de acá para allá es la alimentación. Puedes:
dedicar un rato del domingo – o del día que te venga mejor- a prepararte platos de comida y congelarlos
hacer compra masiva de productos frescos y congelar
imprescindible los productos enlatados, puedes tener en la despensa de casa una remesa y echarla al coche cuando vayas a salir para tu próximo destino, para sobrevivir los primeros días
el jamón aguanta más tiempo y en mejores condiciones que los embutidos. Aunque no lo tengas refrigerado. Además de ser mucho más sano y tener vitamina B12 para el dolor de cabeza
- ¡No te dejes los hobbys!
un disco externo lleno de música, series y pelis te puede salvarte del tedio de las noches sin plan
si lo tuyo es la lectura: en la biblioteca del centro seguro encuentras algo interesante, o en la de tu localidad – al menos en CLM te sirve el mismo carné para todas las biblios de la región. Y siempre te quedarán las librerías.
Y hace tiempo que se que el mundo no es mio ni mi hogar,
Lavar, pelar y cortar la verdura. Ponerlo todo en la olla rápida con agua hasta cubrir la verdura (pero no pasarse). Se cierra la olla se pone al fuego durante unos 15 minutos (unas 3 o 4 canciones). Se apaga el fuego y cuando baja la válvula ya se puede abrir. Si ves que tiene mucha agua, retirar un poco. Para espesarla un poco añadir un poco de nata de cocinar y media cucharada de harina o dos quesitos. Y ya toca batir con la batidora.
Una vez listo solo falta añadir las especias al gusto, yo he puesto un poco de sal, comino y albahaca.
Cueces los fideos normalmente, cuando estén casi listos añades un poco de queso azul para que se deshaga en la sopa. Añades el albahaca, la pimienta y la sal. En el plato añadir unos tacos de queso, puede ser del que más te guste.
Se lava y cortar cebolla y pimiento, y lo que sea de verdura que tengas por ahí y creas que le pega al plato.
Se cuecen los garbanzos o lentejas (las abichuelas también valen pero con eso no lo he probado), se escurren y se dejan enfriar. Si has cogido un bote con tu elección ya cocidas pues solo tienes que escurrirlas y al plato.
Lo mezclas todo, a las lentejas mejor echale un poco de aceite de oliva (y si te gusta vinagre y sal) y a los garbanzos puedes echarles mayonesa.
Si quieres puedes también añadir atún o jamón.
Si lo prefieres pasar por la sartén solo hay que sofreir la cebolla añadir el resto de verdura y el atún o jamón dejar que se haga un poco y ya añadir la legumbre para que se caliente también. Pero esto lo dejamos para el invierno mejor, ¿no?
Y ya tienes un plato sencillo y nutritivo. A seguir sobreviviendo.
Pues lo que vas a encontrar son las movidas mentales de una licántropa con problemas de bipolarismo...
O sea música, voluntariado, textos, más música, camellos y lo que surja.
¿Qué dicen por ahí?