Colapso – Jared Diamond

En esta ocasión el autor trata de analizar por que algunas sociedades han desaparecido “sin dejar rastro” y analiza los 5 factores que las llevaron a desaparecer:

  • Impacto ambiental.
  • Cambio climático.
  • Vecinos hostiles.
  • Decremento de apoyo de vecinos amistosos.
  • Respuesta que da la sociedad a sus problemas.

A la vez quenos hace preguntarnos a donde va nuestra sociedad globalizada actual. Os dejo un fragmento del libro, que para mi es matador:

“Se puede aplicar una conclusión de este tipo a mucho otros colapsos de sociedades del pasado (incluida la maya) y a los destinos actuales de nuestra porpia sociedad. Todos nosotros hoy día – ya seamos propietarios de casas, inversores, políticos, gestores, universitario o cuales quiera otras cosas – podemos permitirnos muchos gastos cuando la economía va bien. Olvidamos que las condiciones varían y que podemos no ser capaces de prever cuándo cambiarán. Para ese momento quizá nos hayamos aferrado ya a un estilo de vida muy caro que signifique que las únicas salidas viables sean, o bien llevar un estilo de vida más modesto, o bien declararnos en quiebra.” Colapso – Jared Diamond.

Ficha del libro.

Ficha del autor.

Armas, gérmenes y acero – Jared Diamond

Trata la historia de la humida en los ultimos 13000 años buscando los factores para que unas sociedades avanzaran y otras quedaran en el camino. Aunque es muy tocho y tema denso se hace muy interesante y está contado de manera que llama a tu curiosidad. Libro imprescindible, sobre todo para dejar atrás creencias de superioridad.

Ficha del libro.

Ficha del autor.

No le perdono bajo ningún pretexto que no sepa volar

Me diréis que San Valentín fue ayer y que esta entrada era más apropiada para ayer, y yo os diré que ¡NO!

¡Hoy es el día de los lobos!

A falta de un camello, o de un sargento Zanahoria…

Película: El lado oscuro del corazón

Espantapájaros – Oliverio Girondo

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible

– no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?

¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres…
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
“¡María Luisa! ¡María Luisa!”… y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes…
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?

¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.